Se dice cuando traes un cansancio brutal, de esos que te dejan sin pila y con el cuerpo en modo zombie. No es que estés muerto de verdad, claro, es pura exageración norteña para decir que ya no das una. Se usa mucho después de chambear, caminar un buen o desvelarte feo. Y sí, suena dramático, pero pega.
"No inventes, compa, después de la caminata por las dunas ando bien muerto, ya nomás quiero una coca y tirarme en el sillón."