Se dice cuando te toca ir caminando, sin micro, sin metro y sin Uber, normalmente porque andas corto de plata o porque la vida te cagó y se te quedó la Bip! en la casa. Es la versión santiaguina de hacerte el trekking urbano obligado. Duele, pero a veces hasta se agradece.
"Compadre, dejé la Bip! en la casa y no me quedaba ni pa' la micro, así que me fui a pata desde Plaza Italia hasta La Florida, llegué hecho bolsa."