Se dice cuando vas tirando con curros sueltos, chapuzas o apaños para sacar unas perras, sin un trabajo fijo ni nada estable. Es como ir parcheando el mes, hoy aquí, mañana allá, lo que salga. Muy de supervivencia cotidiana, de no quedarse quieto aunque sea con cuatro horas y un bocata.
"Este mes no hay contrato ni ná: ando a parcheo, hoy vendimiando y mañana echando una mano en la bodega, a ver si cae algo para las cañas."