Se dice cuando alguien, apenas mejora un poquito su situación, se agranda y empieza a hacerse el fino. Como que se le subió el humo a la cabeza y ahora mira a todos por arriba del hombro. Va de la mano con la idea de nuevo rico, pero en versión bien de barrio y con mala leche.
"Desde que pegó un laburito en la muni, anda tratando de piojo resucitado, se compra ropa cara y en el kiosco del barrio ni te registra."