Expresión muy usada en Chile para decir que alguien está metido en problemas hasta el cogote, súper complicado o sin saber bien qué hacer. También se usa cuando andas desorientado, medio colgado con la vida, como esperando que pase algo milagroso. Es de esas frases que suenan chistosas, pero si la usas es porque la cosa viene fea.
Se dice cuando traes la cabeza en otro lado y andas bien perdido, sin ubicarte ni entender qué onda. Es como ir en automático, medio atarantado, o con el cerebro en modo avión. También aplica cuando no cachas una explicación por más que te la repitan. Vamos, que andas a las doce y ni tú sabes dónde dejaste la dignidad.