Dicho tolimense para hablar de esa racha en la que vas a la deriva, sin plan claro ni ganas de complicarte. No es depresión, es más bien modo dejarse llevar: hoy aquí, mañana quién sabe, pero sin afán. Como el guadual moviéndose con el viento, firme en el suelo y suelto de cabeza.
"Desde que cortó con Luisa, Andrés anda en la etapa del guadual: se levanta tarde, cambia de plan cada rato y dice que todo bien, que la vida se acomoda sola."