Se dice de una relación intensa y medio tóxica, de esas de amor y odio donde se pelean a cada rato, se dicen de todo y a los cinco minutos ya andan bien pegados otra vez. Vamos, que se quieren con drama incluido, como si el cariño viniera con empujoncito. Muy de novela, pero pasa más de lo que uno admite.
"Esos dos no duran ni una ida al Oxxo sin pelearse, pero luego ya andan de manita sudada. No es romance, es puro amor apache en Veracruz."