Se dice cuando todo se vuelve un despelote total: caos, griterío, gente corriendo y cero control. La imagen es esa locura de que te caigan cocos del cielo, que no sabes si reír o salir volando. Sirve para fiestas que se salen de madre, problemas en cadena o cualquier situación bien enredada.
"Se cayó el internet, el jefe llamó bravo y la impresora botó humo: en la oficina se armó un aguacero de cocos y nadie sabía ni por dónde empezar."