En Tacna se usa para señalar al que siempre anda cazando lo gratis, el que se pega a la gente cuando hay comida, chelas o cualquier cosa que no tenga que pagar. No es un insulto brutal, pero sí un toque de burla al típico pata que cuida el bolsillo como si fuera caja fuerte. Y hay que admitir que a veces hace gracia.
En Perú se usa para hablar de alguien bien conchudo, caradura total, que no tiene ni una gota de vergüenza y se manda con todo. Puede ser medio sinvergüenza pero también medio vivo para conseguir lo que quiere. A veces molesta, a veces hasta hace gracia, según el nivel de achoramiento del personaje.