Se usa para decir que haces algo a máxima velocidad, sin frenos y con toda la energía del mundo, como si pisaras el acelerador a fondo. Vale para correr, currar, salir de fiesta o hasta para comer. Es de esas frases que suenan a peli de acción cutre, pero que en el día a día tienen su gracia.
Se dice cuando alguien va rapidísimo o hace algo a máxima potencia, como si tuviera el acelerador pegado al suelo. Vale para conducir, currar, estudiar o lo que sea, siempre con esa sensación de ir con prisa y sin frenos. Muy de hablar en plan: hoy no hay pausa, hoy vamos a tope.