Se usa para mandar algo o a alguien bien lejos, como decir “al carajo” o “a la chingada”, pero con un toque más suave y medio en clave. También vale para cuando ya te hartaste y cortas por lo sano: ya no quieres saber nada del tema. Suena muy de cotorreo y de mandar todo a volar.
"¿Que si voy a la junta del domingo? Nel, a la gaber, mejor me lanzo por unos tacos y que se arreglen con su drama."