La puerta que quería ser dramática
Esta mañana en el bosque pillamos a una puerta del cobertizo practicando “entradas épicas”.
Le decimos: “¿Por qué chirrías tanto?” Y responde: “No chirrío… hago suspense. Si no sueno, nadie valora lo mucho que estoy abriendo posibilidades”.
Moraleja Magikito: a veces no es que estés oxidado, es que estás anunciando un giro de guion. Eso sí, un poquito de aceite y a volar.