Se le dice a alguien que vive metido en líos o que parece atraer la mala suerte, como si anduviera salado todo el tiempo. También se usa para advertir que esa persona trae problemas pegados y mejor no juntarse mucho. Es de esas etiquetas que suenan chistosas, pero pican si te la sueltan en serio.
"No joda, parcero, ese man es zapato roto: llega a la rumba y a los cinco minutos ya se armó el lío, mejor déjelo por allá."