Se dice cuando a alguien se le zafa un tornillo y se descontrola mal, como que se le va la olla y empieza a hablar o actuar sin filtro. Puede ser por enojo, por emoción o por estar medio pasado de tragos. Es bien ecuatoriana y suena chistosa, pero describe un show completo.
"En la fiesta, el Juanito se voló los tapones y terminó bailando reggaetón arriba de la mesa, gritando que era Bad Bunny y pidiendo otra biela."