Se dice cuando te quedas pegado a la televisión tanto rato que acabas achicopalado, o sea, bajoneado, sin energía y con cero ganas de hacer algo más. Es como si la tele te chupara la vida y te dejara en modo zombie. Muy de quedarse en la casa y perder la tarde sin culpa.
"Me puse con la novela dizque un ratico y terminé viendo tele hasta achicopalarse, ya ni sabía si era lunes o si seguía en Villavo."