Se dice para invitar a alguien a caer a tu casa o al lugar donde se arma el plan, en plan tranqui y de confianza. Es como decir venite, que acá hay mate, algo para picar y buena charla. Suena bien bien de barrio y de campo a la vez, y suele venir con promesa de asado o guitarreada.
"Che, cae el Gabo con la viola y el Negro trae el fernet, así que no te hagas el gil: venite pa'l rancho y armamos una guitarreada hasta tarde."