Se dice cuando te vas de regreso al pueblo, a la casa de la familia o a tu tierra, normalmente para descansar, comer rico y echar chisme con los tuyos. Es como decir que te jalas a donde está el rancho, literal o en plan nostálgico. Suena bien norteño y bien de compas.
"Ya estuvo de ciudad, compa: el viernes saliendo de la chamba me jalo pa'l rancho a ver a mi jefa y a armar la carnita asada con los primos."