Se dice cuando algo cuesta un dineral, vamos, que es carísimo y te deja temblando la cartera. Es como soltar un “eso vale un huevo”, pero con sabor extremeño y más de pueblo. Vale para precios, arreglos, multas o lo que sea que te parezca un atraco a mano armada.
"¿Cuánto te han cobrao por cambiar la rueda? Si eso vale un puñao, primo. Al final me sale más barato ir andando hasta el pueblo de al lao."