Dicho bien santiaguino para el que se hace el leso y se tira a la flojera justo cuando toca ponerse las pilas. Es el típico que se “tumba” y desaparece cuando hay que ayudar, ordenar o cumplir. Va con tono de talla y un poquito de palo, porque igual da rabia, pero da risa decirlo.
"Ya po, si el Juancho es terrible tumbalina: cuando toca ordenar la casa después del carrete, se va al baño y no vuelve nunca más."