Se dice de alguien que anda con la suerte a tope, como si trajera el destino de su lado. Le caen oportunidades, premios o favores sin sudar la gota gorda, y encima todo le sale redondito. No es que sea más listo, es que la vida lo trae consentido. Da coraje, pero qué envidia.
"No manches, el Rafa trae pan en la mochila: llegó tarde y todavía le guardaron lugar, le regalaron cheve y aparte se ganó la rifa del gym."