Se usa para hablar de algo o alguien que viene cargado de consecuencias, chismes o problemas que se van acumulando con el tiempo. Es como decir que el asunto no es tan simple, que tiene historia, drama y repercusiones escondidas. A veces da risa, pero otras sabes que si trae cola, mejor andarse con cuidado.
Se usa cuando algo o alguien viene cargado de historia chunga, líos anteriores o consecuencias que todavía dan guerra. Es como decir que detrás hay un pasado turbio, chismes pendientes o problemas que no se han cerrado. Vamos, que no es algo limpio y sencillo, sino un asunto que arrastra movidas y puede explotar en cualquier momento.