En Salta se dice cuando querés darle una calada a un cigarrillo, porro o lo que haya, generalmente porque no tenés el tuyo a mano. Es como pedir prestado un poquito de humo, rápido y sin drama. Suele ir con confianza, en plan compas, y a veces con cara de necesidad total.
"Che, ¿me convidás una? No tengo un mango y me quedé sin puchos, dejame tomar una seca antes de entrar al laburo, dale."