Se usa para decir que alguien está dando la lata a lo grande, haciendo ruido o insistiendo con un tema hasta cansar. Como el que no para de golpear el bombo y te taladra la cabeza. Puede ser por armar lío, por exagerar o por ponerse pesado con algo que a nadie le importa tanto.
Expresión que se usa cuando alguien hace mucho ruido sin necesidad o cuenta algo con demasiado entusiasmo y drama.