Se usa para decir que alguien está hasta el cuello de vueltas, trabajo o problemas, tan ocupado que no le da la vida. Es como estar atrapado en mil cosas a la vez y sin chance de respirar. Suena bien costeño y sirve para justificar que no apareces ni a palo. Y sí, da risa porque es bien gráfico.
"Ñero, hoy no voy ni a la esquina, estoy pillao en César con el camello, la U y un chicharrón familiar, ya la vida me tiene de mandado."