En La Guajira se usa para hablar de irse de parranda brava, con vallenato a todo volumen, trago corriendo y la gente cantando a grito herido. No es solo tocar el instrumento, es meterse en la rumba como buen guajiro, hasta que amanezca y el cuerpo aguante. Y la verdad, tiene su encanto desordenado.
En Monterrey se usa para decir que vas a copiar en un examen porque no estudiaste ni tantito y andas bien perdido. Viene de la idea del acordeón como chuleta o papelito escondido con las respuestas. Es medio tramposo, pero la banda lo dice riéndose, como aceptando que ya valió madre el estudio.