Lugar imaginario al que te mandan cuando alguien suelta una burrada nivel olímpico. Es como decirle vuelve a la realidad o bájale dos, pero en plan vacilón. Se usa para cortar la tontería sin ponerse pesado, con ese humorcito de pana que deja claro que te pasaste de fantasioso.
"No vale, mi pana, que tú dices que el WiFi se carga con agua bendita. Ajá, listo, te vas pa' Chicolandia con esa vaina, compadre."