Se dice cuando alguien anda bien alocado, medio loquillo pero en plan chido, como con energía rara y creativa. No es insulto, más bien es reconocer que trae su desmadre divertido y que se está soltando sin pena. En Nayarit suena a que la persona anda intensa, ocurrente y con cero vergüenza.
"No manches, ayer el Beto se puso bien tacuache en la peda y terminó improvisando un rap con la escoba, bien intenso el vato."