Se le dice al que va siempre por ahí deambulando, de plaza en plaza o de parque en parque, sin rumbo fijo y sin prisa, como matando el tiempo. No es exactamente un insulto gordo, más bien una pullita cariñosa para el típico que vive en la calle, a la caza de plan o de cháchara.
"Mira el Javi, otra tarde más de tirapichón por el parque, con el bocata y la lata, saludando a todo quisqui como si estuviera de ruta."