Se dice cuando andas en racha y todo te está saliendo bonito: el trabajo se acomoda, el amor se pone chido y hasta el dinero rinde. Es como traer la suerte de tu lado durante unas semanas y caminar con sonrisita de ganador. Suena medio mamón, pero también da gusto decirlo cuando neta te va bien.
"Vato, desde que entré al nuevo jale traigo un mes sabroso: me subieron el sueldo, la morra me pela y hasta el camión pasa cuando llego."