En Ciudad de México, decir que alguien tiene un buen chisme es que trae un chismecito jugoso, de esos que te hacen abrir los ojos y pedir refill de café. Es una novedad sabrosa, un rumor o un dato que se cuenta para cotorrear y armar conversación. No siempre es mala onda, pero sí bien metiche.
"Amiga, me topé a Juanita saliendo del Oxxo y trae un buen chisme de Luisa y Pedro. Siéntate tantito, saca el cafecito y te lo suelto con lujo de detalle."