Se le suelta a alguien que es un despistado de campeonato y se le olvida todo a los dos minutos. Vamos, que no retiene ni dónde dejó las llaves o lo que le acabas de decir. Lo de los “5 segundos” es más mito que ciencia, pero la frase funciona de lujo para vacilar con cariño.
"María, ¿otra vez te has dejado las llaves en la nevera? Tienes memoria de pez, tía, que te lo dije hace cinco minutos."