Se dice cuando alguien está bien despierto y atento, con los ojos bien abiertos y la cabeza en modo alerta, porque sabe que cualquier detalle importa. Es como ir con el radar prendido, sin distraerse ni un segundo. Suele salir cuando hay presión, quilombo o te la ves venir y no querés que te agarren dormido.
"Che, el profe cayó con un examen sorpresa y nos tuvo con los faroles ajustados toda la hora, porque cada pregunta era una trampa y nadie quería bochar."