Se dice de alguien que está distraído, colgado o en su mundo, como si estuviera mirando al techo en vez de prestar atención. Vamos, que no registra lo que pasa alrededor y se le escapan cosas obvias. No es necesariamente mala onda, a veces es puro despiste, pero puede sacar de quicio si estás esperando que reaccione.
"Che, Juan tenía que prender el fuego para el asado y se quedó mirando el cielo como poeta. Después cae y dice que se le pasó. Siempre tiene la mente en las nubes y terminamos comiendo tarde."