Se le dice a alguien cuando está distraído, ido o en la luna, como si en vez de estar aquí estuviera mentalmente tirado en el playón, pensando en la playa, el vacilón o cualquier otra cosa menos en lo que toca. Es bien de regaño con cariño, de esos que sueltan en clase o en la casa.
"Chamo, te estoy explicando la vaina tres veces y tú nada. ¿Vas a copiar o tienes la mente en el playón otra vez?"