Se dice cuando ya comiste tanto que quedaste a reventar, como si el cuerpo fuera un carro y el tanque estuviera full. Es la forma cubana de soltar un no me cabe ni un granito más, normalmente después de un arroz congrí, puerco asado o cualquier festín familiar. Da risa porque suena bien mecánico, pero se entiende al vuelo.
"Asere, me metí dos platos de congrí y un pedazo de puerco, ahora tengo el tanque lleno, si me das postre exploto aquí mismo."