Se dice de alguien que tiene un corazón blandito y muy canario, de los que hacen las cosas con cariño aunque a veces metan la pata por inocentes o por despiste. No va con mala intención, al revés, es ternura pura con sabor a gofio. Ideal para abuelos, vecinas y colegas que son un amor.
"El pana me compró entradas para el día que no podía ir y encima se disculpó mil veces. Tiene corazoncito de gofio, no se le puede decir nada."