Se le dice a alguien que se hace el leso o se queda como estatua para zafarse de una pega. No es que no entienda, es que se hace el desentendido a propósito, bien cara de palo. En Aysén suena a excusa barata de flojo profesional, de esos que se pegan al sillón como si tuviera velcro.
"Oye, el Juanito quedó tallado como el cojo cuando le dijeron que fuera a poner la mesa, se hizo el leso y siguió pegado al sillón."