Se dice cuando alguien se queda pegado a la silla sin hacer nada útil, como en modo procrastinación nivel experto. Es ese rato en que te haces el ocupado, pero en realidad estás viendo pasar la vida, el celular o el ventilador. Va con tono de regaño relajado, de panas, para que te pares y te pongas las pilas.
"Chamo, deja la silla loca ya, que tú ahí pegado y yo cargando los tobos solo. Párate y échame una mano antes de que se nos vaya la tarde."