Se le dice a alguien que es un/una cucamonas cuando va de graciosete o de mono para caer bien, hacer la pelota o llamar la atención con gestos un poco teatreros. No siempre es un insulto gordo, pero lleva ese puntito de burla, como diciendo: venga, deja el numerito y sé normal un rato.
"En el recreo, el Jonás se puso a abrirle la puerta a la profe y a soltarle piropos, todo fino. Y yo pensando: madre mía, qué cucamonas, que no te van a subir la nota."