En Extremadura se le dice así a alguien que es un desastre con patas, un manazas que la lía sin querer y vive al borde del caos. La idea viene de un árbol desmochado, cortado a lo bruto y medio descompensado. No siempre es insulto puro, a veces va con cariño, pero vamos, confianza cero.
"El Juancho es un desmoche, fue a por pan, dejó el coche sin freno y terminó aparcado en una cuneta, tan pancho."