En Santander, chino es un pelado, un niño o un joven. Decir que alguien es un chino es simplemente llamarlo muchacho, a veces con cariño o en tono bien de barrio. Ojo, no va de ser más maduro ni de parecer un señor, es más bien una forma local de decir pelao.
"Ese chino de la esquina es el que arregla las bicis, cobra barato y todavía le pide permiso a la mamá pa' salir, todo bien santandereano."