En Tucumán, decir que alguien es un changuito suele ser llamarlo pibe, nene o chiquito, con cariño. A veces también va con la idea de que es inquieto, travieso y no para un segundo, como si tuviera un motorcito. Es re común en familia o entre vecinos, bien del norte y bien de casa.
En San Luis se le dice a alguien que es re metido y curioso, el típico que anda husmeando en todo y no se pierde una. Va y viene, pregunta, opina y se prende en cualquier plan aunque nadie lo haya invitado. No siempre es mala onda, pero puede cansar. Igual, tiene su gracia.