En Tucumán y el norte argentino se dice de alguien que es muy feo, desprolijo o que está hecho un desastre. Es bastante despectivo y se usa para bardear sin filtro, como si la persona fuera un bulto viejo tirado en el mercado. Si lo largás en voz alta, bancate la cara de orto que te ganás.
"Che, ¿viste al pibe que cayó al boliche con esa remera toda manchada? Está hecho un bagayo, ni el desodorante lo conoce."