Se dice de alguien que es un revoltijo de cosas, medio desordenado o difícil de encasillar, y por eso sale con cada sorpresa. Puede ser por su forma de vestir, su manera de hablar o sus ideas raras. No siempre es insulto, a veces es hasta cariñoso, como decir que es un personaje y punto.
"El Leo es un champurrado, po: llega a la junta con botas de agua, sombrero de huaso y una guitarra, y encima se pone a vender sopaipillas como si nada."