En Chile, decir que alguien es un bacán es decir que es genial, seco, buena onda y que se manda sus jugadas sin hacerse el importante. Puede ser por su actitud, por cómo resuelve, o porque siempre apaña. Es un halago bien chileno, de esos que te suben el ego pero con cariño.
En Chile, decir que alguien es bacán es soltarle un piropo bien directo: que es genial, que cae la raja, que es buena onda y que se manda cosas bacanes. También se usa para decir que algo está muy bueno o muy pro. Es de esas palabras que arreglan cualquier conversación y quedan filete.