En Perú se le dice así a alguien bravo y bien lanzado, que no se achica con nadie y se planta cuando siente que lo quieren agarrar de sonso. Suele tener un punto de matón o de vivo, según quién lo diga. Vamos, el que te encara sin temblarle la voz y se cree el más pendejo de la cuadra.
"El cobrador le quiso meter doble pasaje y Javier se paró en seco: Oe, no te pases, causa. Todos se quedaron mirando y el pata ni se achicó, achorado a full."