Se usa para hablar de alguien que anda por la vida sin rumbo fijo, picando aquí y allá, probando cosas nuevas pero sin comprometerse con nada ni con nadie. Siempre está presente en el chisme, en la fiesta o en el relajo, pero a la hora de ponerse serio se desaparece. Y la neta, todos conocemos a mínimo un abejón así.
Se le dice a alguien que va de aquí para allá metiendo la nariz en todo, sobre todo en chismes y cotilleos. Va recogiendo cosas, las suelta a su manera y al final monta un lío que ni él entiende. Vamos, el típico que revolotea por el barrio y te deja la historia hecha un gazpacho.