Dicho boyacense para alguien que se ve rarísimo o desentona un montón en un sitio, como si no pegara ni con cola. También vale para el que anda incómodo, perdido o fuera de su elemento. Vamos, que está ahí como adorno mal puesto y todo el mundo lo nota, aunque él intente disimular.
"Llegó el primo todo elegante a la parranda campesina y quedó de mosco en leche, parado en una esquina sin saber si bailar, saludar o pedir una pola."