Dicho bien arequipeño para soltarle a alguien que es más cabezota que una piedra: no cambia de idea ni aunque le pongas las pruebas en la cara. Va con cariño o con pique, según el tono. La gracia está en el burro arequipeño, que supuestamente aguanta todo, pero este terco lo supera.
"Ese Juan es más terco que burro arequipeño: le enseñé el mapa, el globo y hasta Google Earth, y el pata sigue diciendo que la Tierra es plana."