Se dice de la persona que se pega como garrapata y quiere sacar tajada sin sudar la gota gorda. Llega cuando todo está hecho, se hace la loca, posa de importante y hasta quiere aplausos. Vamos, el típico que vive del esfuerzo ajeno y encima se cree vivo. En Bolívar lo sueltan con toda la malicia.
"No le pares a Pedro, ese siempre anda sembrando la totuma: aparece al final, firma el trabajo y después va echándose flores como si lo hubiera hecho todo."